" Casi todo lo humano está en la infancia. Cuando esa etapa ha sido feliz, sana, llena de afecto y bien enfocada, uno sale fuerte para todo ".

Enrique Rojas

martes, 28 de mayo de 2013

Gobernación de Antioquia implementa una nueva estrategia para la primera infancia



Delineación de cero a siempre

El pasado 16 de noviembre del 2012 se llevó a cabo la mesa territorial de la Estrategia De Cero a siempre en la ciudad de Medellín.
El evento presencial se realizó en Los Pomos y contó con la participación de actores de diversos sectores interesados en participar de la retroalimentación de los lineamientos de la estrategia De Cero a Siempre y aportar en la construcción de la política de primera infancia en el país.
Los actores participaron de las mesas de los 7 lineamientos: protección, familia, entorno, educación, salud, alimentación y participación y sus aportes se tendrán en cuenta en el informe final que se publicará.



" Su hijo se está desarrollando antes de nacer. Así empieza su educación para toda una vida. Los derechos de las niñas y los niños en Primera Infancia son impostergables. La familia, la sociedad y el Estado están en la obligación de garantizar la protección, salud, nutrición y educación inicial desde el momento de la gestación hasta los cinco años. Conozca más acerca de la estrategia de Cero a Siempre "  ww.colombiaaprende.edu.co.






El juego en la primera infancia


Cuando se alienta a los niños a que jueguen e investiguen se les ayuda a que aprendan y avancen en su desarrollo social como emocional, físico e intelectual. No se debe subestimar la importancia que tiene el juego en el desarrollo cognoscitivo. El juego cumple una función primordial con respecto al aprendizaje de los niños y niñas, independientemente de su contenido real. El proceso del juego es una experiencia de aprendizaje poderosa y multifacética. El juego infantil implica la exploración, la experimentación con el lenguaje, el conocimiento y el desarrollo de las aptitudes sociales.









miércoles, 13 de marzo de 2013

PRIMERA INFANCIA EN COLOMBIA SEGÚN UNICEF

La primera Infancia es la etapa de la vida que va desde el nacimiento hasta los 6 años de edad; la atención integral en la Primera Infancia es la clave para crear un mundo donde impere la esperanza y el cambio, en lugar de la privación y la desesperación, y para fomentar la existencia de países prósperos y libres. Unicef, Estado Mundial de la Infancia 2001.

Los efectos de lo que ocurre durante el período de embarazo y los primeros años de vida de un ser humano suelen ser duraderos y en algunos casos, permanentes. Durante el último trimestre de la gestación y hasta los 3 años de vida se desarrollan muchas de las estructuras del cerebro y se establece todo un sistema de interconexiones esenciales para su correcto funcionamiento y el de todo el sistema nervioso central. Componentes tan fundamentales como la confianza, la curiosidad, la capacidad para relacionarse con los demás y la autonomía, dependen del tipo de atención y cuidado que reciben los niños por parte de ambos padres y de las personas encargadas de cuidarlos. Lo que niños y niñas aprenden durante los primeros años va a determinar en gran medida tanto su desempeño en la escuela primaria como los logros intelectuales, sociales y laborales a lo largo de su vida. El terreno perdido en materia de aprendizaje y desarrollo durante los primeros tres años de vida nunca se recupera.

Esto en términos prácticos quiere decir que los niños que no reciben lo que necesitan durante este período, no van a poder desarrollar todo su potencial. Por ello, la ventana de oportunidades para invertir en el desarrollo de la primera infancia se limita a este corto periodo de la vida, decisivo para obtener importantes retornos sociales y económicos que se traducen en desarrollo humano y social. Las inversiones que promueven el desarrollo integral en la primera infancia se justifican, en primer lugar, desde la óptica de los derechos, ya que el desarrollo truncado de un niño o una niña, cuando pudiera haberse evitado, viola un derecho humano fundamental. También hay un fuerte argumento de equidad y justicia social, ya que los niños y niñas que se enfrentan a ambientes o factores negativos pueden quedar permanentemente rezagados en su desarrollo. También hay razones económicas que justifican la inversión durante la primera infancia, ya que ésta conlleva a un aumento en la educación y la productividad a lo largo de los años y a un mejor nivel de vida cuando el niño o niña llega a la edad adulta. 

Estimaciones para América Latina indican que en promedio, un trabajador que ha alcanzado la primaria completa logra un ingreso 50% superior en su primer empleo al que habría obtenido de no haber estudiado. Este porcentaje asciende a 120% si se trata de secundaria completa . También se ha demostrado que los programas preventivos pueden producir ahorros al Estado y a la sociedad, al reducir la necesidad de atención de salud curativa; al mejorar la eficacia de los sistemas educativos; al reducir las tasas de deserción y repitencia escolar; y al reducir la incidencia de otros problemas sociales. No existe un país en el mundo que haya logrado un nivel significativo y sostenible de desarrollo sin garantizar al menos la educación básica universal para su población. La evidencia empírica y los análisis teóricos han demostrado que una población educada no solamente contribuye al desarrollo económico, sino que es un requisito del mismo. 

Por lo anterior se puede afirmar que el Desarrollo Infantil Temprano es la vía más poderosa que tiene una sociedad para sentar bases de equidad. Favorecer el inicio parejo de la vida es un deber del Estado y de la sociedad en su conjunto, con lo cual se garantiza a todos los niños y niñas sin excepción el mejor comienzo para sus vidas.


http://www.unicef.com.co/situacion-de-la-infancia/primera-infancia/

miércoles, 28 de abril de 2010

LA MUERTE ESTA A LA VISTA; LA ETERNIDAD, ES LA SEGUNDA MIRADA .



Quienes hemos nacido influenciados por la cultura occidental, salvo raras excepciones, sentimos que hemos sido lanzados a este mundo sin saber nada, ni del mundo ni de la vida misma. No sabemos por qué estamos aquí, por qué nacimos, donde y de quién nacimos, quién controla el universo en que vivimos, ni qué pasará mañana. Estamos a merced de lo que pueda acontecer, aprendiendo a medida en que vivimos. Andamos como en una especie de sueño en el que todos queremos, simplemente, ser felices, de acuerdo a lo que entendemos por felicidad. Pasamos el tiempo luchando por la vida en temor y desconcierto al acecho de la muerte, a la que divisamos como al enemigo que se lleva nuestra felicidad y que llega en cualquier momento, aunque no la estemos esperando.

Nos preparamos para todo lo que podemos, pero pocos nos disponemos para nuestra propia muerte la cual es, vista sencillamente y en su más absoluta crudeza, como lo que todos los seres humanos compartimos con certeza. Tarde o temprano tú, esta servidora y todos los seres vivientes de la tierra vamos a concluir nuestro viaje, llegando al final de esta existencia después de mucho o poco tiempo de vida, según se vea. No conocemos en qué circunstancias nos iremos, ni cuándo, dónde, ni por qué causa saldremos del vehículo que contiene nuestra alma, pero estamos seguros de que inevitablemente pasaremos por allí. "Lo seguro es que todos vamos a morir. Por lo tanto, debemos prepararnos".

Cuando caminamos por un bosque que no ha sido domesticado por la mano del hombre, no sólo vemos abundante vida a nuestro alrededor; también encontramos a cada paso árboles caídos y troncos deshechos, hojas podridas y materia en descomposición. Donde quiera que miremos, hallaremos muerte además de vida.
Al averiguarlo más de cerca, descubriremos que el tronco que se está descomponiendo y las hojas podridas no sólo hacen nacer nueva vida, sino que ellos mismos están llenos de vida. Los microorganismos están actuando en ellos. Las moléculas están reordenándose. De modo que no hay muerte por ninguna parte. Sólo existe una metamorfosis de las formas de vida. La muerte no es lo contrario de la vida. La vida no tiene opuesto. Lo opuesto de la muerte es el nacimiento, por tanto decimos que La vida es eterna.

Pensamos en la eternidad como si fuera izquierda y derecha; antes, después; de dónde venimos, a dónde vamos. No existen recuerdos del antes, los muertos no vuelven ni se comunican sino mediante relatos arbitrarios, una mente que lo acepta todo sin hacer preguntas. La luz, el túnel, pertenecen a personas que no murieron de verdad. Quien fallece no vuelve. Vida después de la muerte es cuestión de fe en cualquier religión, quizás pecado de orgullo por creernos eternos, pero no hay pruebas. Definimos como posible lo que podemos ser o hacer.

Tratar el tema de la Resurrección del ser humano, en realidad, es la respuesta a una necesidad individual y social, en el sentido que, al demostrar la vida después de la muerte se satisface una de las más importantes necesidades de la humanidad, esto es, el deseo de subsistir, el amor a la inmortalidad y a la eternidad. Más importante que todo, la creencia en la resurrección y la vida eterna dirige, motiva y da propósito a la vida terrenal del ser humano y mantiene los momentos inapreciables de su vida alejados de la banalidad y la falta de propósito. Por otra parte, al debatir el tema de la Resurrección se enfoca una importante cuestión histórica, filosófica, científica y social, puesto que ello es lo que implica esta creencia doctrinal y religiosa que ha sido el objeto de una profunda atención por parte de todas las religiones Divinas.

Ana Cristina Pérez Álvarez

Literatura Contemporánea